En la Antigua Guatemala, los hijos de los hombres se guardan bajo tierra, en las catacumbas, entre las paredes de La Merced, en los atrios reposan los nichos sagrados, en los patios está enterrada la gente común. Se dice que los más cercanos al lugar santísimo son hijos de dios, quienes duermen en los de los jardines, son sus sobrinos. Hay cincuenta y cinco puertas al cielo y ninguna al infierno, aunque Mono Loco , Café No Sé y El Barrio son cada 31 de octubre la antesala. El frío de la montaña ligeramente llena el espíritu de paz y bien. La primera noche de esta peregrinación, vi pasar jóvenes de una cofradía, iban sonriendo por las calles de piedras con sus corbatas blancas, las faldas azules y llevando cirios apagados. Eran los últimos días de octubre, las nubes dejaban salir sus postreras lágrimas. El cielo lucía llano, sin soles ni estrellas. Parecía un domingo de ramos en una semana menor, los acólitos nos traían agua bendita en envases de vidrio India Pame amargas, ...
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