3 de junio



Los tacones de diez centímetros hacían que ella caminara sobre una alfombra

A veces la acompañaba al supermercado y entre los pasillos me daba un beso furtivo, mientras yo buscaba una estrella en rebaja

Las flores de carambola en su jardín, expedían un néctar con su nombre traslucido

Muchas veces recolecte caracoles entre las Commelinas moradas, esas que le provocaban alergia en la piel

Una vez me llevo almorzar a Punta Roca, después posábamos entre el sol y el mar y tres mil gaviotas de Franklyn pasaron cantando sobre nosotros

Dos veces celebre su cumpleaños, luego fallecí

Es tarde. Debo recoger las medicinas de mamá y obtener mi nuevo número de registro ambiental

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un relato desde Antigua, la ciudad de dios

¿Porqué?

Viuda negra