Viuda negra















Caíste al abismo siguiendo una muerte huérfana y diáfana

La roca oscura se tragó tu luz, tus ojos quedaron
perdidos con el último destello de los míos

Pronto tu cabello se tiñó de rojo escarlata cubriendo tu
cuerpo con un fragor viscoso

Quedaste tendida sin rituales ni aromas, besando la
fría roca que te recibía sin aviso ni forma

Nosotros lloramos tu partida

Te asomaste a la historia de dar la vida sin tomar una cruz

Tus labios se guardaron el último beso y nos llegó el
silencio como mudos testigos de tu caída

Ahora duermes Natasha Romanoff y ya no te veremos
reír ni llorar

Otros vendrán de lejanos universos a seguir tus pasos
y tus versos

A salvarnos de nosotros mismos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un relato desde Antigua, la ciudad de dios

¿Porqué?